Evidencias, arqueología, veracidad y estudios acerca del Libro de Mormón
29 octubre 2010
El Episodio de la Muerte de Labán en el Libro de Mormón
25 octubre 2010
Las Primeras 40 paginas del Libro de Mormon

Cuan difícil resultaría para alguien describir una zona determinada en un tiempo especifico de un lugar geográficamente inexplorado para su época, escribir sobre sus costumbres, rituales, pensamientos, formas de actuar, etc. y además acertar en cada uno de estos puntos, todo esto solo considerando las primeras 40 paginas del Libro de Mormon.
Ahora toda esta información cuando salio publicada en 1830, nadie podía refutarla o discutirla con un respaldo solidó ya que era muy poco lo que se sabia del desierto pero ¿que nos dicen los actuales descubrimientos arqueológicos? ¿ existe suficiente información fidedigna actualmente para analizar el relato de Lehi en estos días? la solución a estas preguntas es un categórica respuesta afirmativa, gracias a enormes investigaciones arqueológicas realizadas por eruditos de fama mundial es mucho el material con el que actualmente se cuenta como cartas, sellos, cajas , objetos desenterrados escritos etc. tal como se pregunta el erudito Nibley "¿Alguien podría haberse imaginado que algún día Lehi sería confrontado con testigos oculares sobre las mismas escenas que afirma que presenció?.
Todo un mundo de descubrimientos y evidencias de como vivía la gente de Oriente en el mismo tiempo en que Lehi salio de Jerusalén ¿y esto avala el Libro de Mormon y valida a Lehi como un testigo ocular de todos los hechos narrados? Claro que si ,en una forma Impresionantemente correcta, además de toda la descripción geográfica de lugares y direcciones que ya se ha analizado anteriormente existen muchas preguntas que ahora son contestadas con evidencia de mucho peso, Nibley realiza una recopilación de preguntas sobre la historia de Lehi y el mismo se da el trabajo de contestarlas una a una con un solidó respaldo investigativo de fuentes comprobables y reales, muchas preguntas que antes no tenían respuesta y que ahora si la tienen gracias a estos avances en la investigación.
Les invito a que realicen el siguiente ejercicio y espero lo puedan hacer, imaginen que a ustedes les realizan las siguientes preguntas, he intenten responderlas sin equivocarse, luego consulten el libro "Lehi en el Desierto y el Mundo de los Jareditas". Hugh B. Nibley. (Lo pueden descargar de www.bibliotecasud.blogspot.com) ya que en el se encuentran las respuestas y comparen sus resultados, verán como se sorprenderan, les aseguro de que de inmediato se preguntaran ¿como podría saber José Smith todo esto si solo era un campesino en 1800? la respuesta llegara sola, José Smith tradujo el Libro de Mormon por que este fue escrito por testigos oculares de esa época.
¿Todo esto en solo las primeras 40 paginas? si, solo en sus primeras 40 paginas, si esto les sorprende imagínense que ocurre con todo el resto del libro, que también contiene maravillosa información que solo fue escrita por personas que si vivieron en esa época, estas son las preguntas
“A la luz de toda esta nueva evidencia, la defensa solicita de la manera más atenta que el caso sea reabierto.
De modo que Lehi y los nuevos testigos son examinados paralelamente y su respuestas comparadas. Las preguntas son breves y concisas:
¿Cuál es tu nombre? ¿No sabes que ése nombre no corresponde al de una persona? (un vino se produce desde la época de Lehi y lleva el nombre Lehi, no uno fuera de lo común.) ¿Dónde vivías en aquella época? ¿Qué quieres decir con “la tierra de Jerusalén”? ¿No significa la ciudad de Jerusalén? (la defensa presenta una antigua carta que muestra que el territorio aledaño a la ciudad era conocido como la tierra de Jerusalén.) ¿Quiénes gobernaban Jerusalén? ¿Qué clase de hombres eran? ¿Qué les hiciste para que se volvieran en tu contra? ¿De dónde obtuviste la gran riqueza de la que hablan tus hijos? ¿Cómo aprendiste el idioma egipcio? ¿No era una pérdida de tiempo? ¿Por qué no aprendiste el babilonio, un idioma mucho mas parecido al tuyo? ¿Cuál fue el problema suscitado entre los miembros de tu familia?
Tengo una lista de nombres aquí –de tus pretendidos familiares y antepasados:
¿esperas que la corte crea que son genuinos? Si es una lista auténtica, ¿Por qué no contiene nombres con el prefijo Baal? Dices que tenías sueños: ¿sobre qué? ¿Un río? ¿Qué clase de río? ¿Qué es esa locura del “vapor de tinieblas”? ¿Has visto algo parecido mientras has estado despierto? (docenas de testigos declaran.) ¿No crees que un sueño es un pretexto débil y patético para abandonar tu hogar y salir del país? ¿En que dirección huiste? ¿Cómo pudiste formar una gran caravana sin ser experto en ello? ¿Qué te llevaste? ¿Viajaste a pie? ¿Cómo te las arreglaste para sobrevivir con mujeres y niños en un terrible desierto? ¿Cómo escapaste de ser asesinado por vagabundos y merodeadores? ¿No sabes lo peligroso que puede ser el desierto? ¿De qué te alimentaste? ¿Viajaste continuamente? Cuando acampaste, ¿qué fue la primera cosa que hiciste? ¿Qué tipo de altar? ¿Qué tipo de presa cazaste? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Quién fue el cazador? Dices que tu hijo hizo un arco; ¿en qué parte de la desolada Arabia encontró madera para tal cosa? ¿Qué derecho tenías para ir por ahí dando nuevos nombres a los lugares? ¿Crees que alguna persona en sus cabales le daría al río y la valle nombres diferentes? (una oleada de protestas de los Arabes presentes en la sala se deja escuchar.) ¿Alguien llamaría al Mar Rojo una fuente? ¿Desconoces que no hay ríos en Arabia? Ese breve discurso que diste a tus hijos, ¿no te parece un poco rebuscado? (mas protestas por parte de los Beduinos.) ¿No te parece algo tonto describir un valle como “firme e inmutable”? ¿Dónde estuvieron tus hijos cuando regresaron a
Jerusalén? ¿Qué es eso de una cueva? ¿No son las planchas de metal un material mas difícil para grabar registros en el? ¿No son cincuenta hombres una cantidad pequeñamente ridícula para una guarnición en una ciudad como Jerusalén?
Describes encuentros nocturnos entre los ancianos y el comandante: ¿no hubiera sido más sensato sostener tales encuentros durante el día? ¿Quieres que la corte crea que llevaste semillas durante un viaje tan largo y agotador? ¿Estás intentando decirle a la corte que encontraste un paraíso en el borde sur de la región más inhóspita de la tierra?
Y así sucesivamente. Quizá el lector pudiera agregar algunas preguntas a la
lista—hay mas de cien posibilidades señaladas en nuestro estudio y la mayoría de ellas nadie en el mundo podría haberlas respondido correctamente hace 120 años.
El autor de 1er. Nefi fue confrontado con cerca de cien problemas interrelacionados delicadamente y de extrema dificultad. La probabilidad de salir airoso con una declaración plausible por simples conjeturas una o dos veces es suficientemente vaga, pero las probabilidades de repetir acertadamente cien veces en rápida sucesión es infinitamente remota. El mundo a través del que Lehi viajó era para el ciudadano occidental de 1830 un acertijo indescifrable, perdido en la profundidad de una impenetrable niebla; los mejores estudiantes de la Biblia estaban irremediablemente mal informados sobre Palestina. El estudio científico de la Tierra Santa da inicio con Edward Robinson en 1838, “
20 octubre 2010
El Arco de Nefi
Las cosas se pusieron verdaderamente difíciles cuando Nefi rompió su arco de fino acero, ya que los arcos de sus hermanos habían “perdido su elasticidad” (1 Ne. 16:21; note el peculiar uso semítico del plural por un sustantivo de calidad) y a pesar de ser hábiles en el arte de la caza, sabían muy poco sobre la fabricación de arcos, actividad reservada para especialistas, incluso entre los pueblos mas primitivo
De manera incidental vale la pena recordar que los expertos en arquería mencionan que un buen arco mantiene su elasticidad durante aproximadamente cien mil disparos; por lo que uno podría calcular que la compañía de Lehi, en el momento de la crisis de los arcos habían estado viajando por lo menos de uno a tres años. Quedaba fuera de toda posibilidad fabricar el familiar arco de fino acero, y fue algo sorprendente cuando Nefi “hizo un arco de madera” (1 Ne. 16:23); un cazador, el mas precavido de los hombres, ni en sueños estaría dispuesto a dejar su arco de fino acero por un arco común y corriente. Aunque parece simple al leerlo, fue una gran hazaña de Nefi el hacer un arco, así como posteriormente lo sería la construcción del barco, y justificadamente se enorgullece de su proeza.
De acuerdo con los antiguos escritores árabes, la única madera útil para lafabricación de un arco disponible en toda Arabia era la madera del nabc que crecía únicamente “en medio de los peñascos agrestes e inaccesibles” de los montesJasum y Azd, los cuales están situados exactamente en al región en donde, si seguimos el relato del Libro de Mormón, ocurrió el incidente del arco roto. ¡Cuántos factores deben estar correctamente concebidos y correlacionados para hacer que la aparentemente simple historia del arco de Nefi parezca auténtica! Las elevadas montañas cercanas al Mar Rojo en un considerable viaje descendente hacia la costa; la presa en los cerros; cazando con arco y honda; el hallazgo de madera para hacer arcos visto por la compañía como una especie de milagro –¿Qué posibilidad hay de reproducir tal situación por mera conjetura?
Lehi en el Desierto y el Mundo de los Jareditas. pag.45-46
18 octubre 2010
Figura Literaria Egipcia en el Libro de Mormon
Los primeros tres versículos de 1er. Nefi son totalmente diferentes del resto del texto; son un típico prefacio o introducción, una figura literaria quefrecuentemente aparece en las composiciones egipcias. Un ejemplo de ello es el famoso papiro Bremen-Rhind, que inicia con un prefacio que contiene (1) la fecha, (2) el nombre de su autor, Nasim, (3) los nombres de sus padres y una descripción de sus virtudes, con un especial énfasis sobre el llamado profético de su padre, (4) una maldición lanzada en contra de todo aquel que pretenda “apropiarse del libro,” probablemente “debido al temor de que el libro pudiera llegar a caer en manos impuras.”1 Compárese lo anteriormente expuesto con el prefacio o prólogo escrito por Nefi: (1) su nombre, (2) los méritos de sus padres, llamando particularmente la atención del lector sobre las valiosas lecciones aprendidas de su padre, (3) una solemne declaración (equivalente a la maldición de Nasim) sobre la veracidad de la historia, así como la aseveración, “y se escribe por mi propia mano” (1 Ne. 1:3) -
condición indispensable de cualquier introducción auténtica, ya que su propósito es establecer con claridad la identidad del primer redactor (no del último escribiente) del texto.
Las obras literarias egipcias regularmente cierran con la fórmula iw-f-pw “por lo tanto así es” “y de manera que así es.”2 Nefi concluye las principales partes de su Libro con la frase, “Y así es, Amén” (1 Ne. 9:6; 14:30; 22:31).
NOTAS:
1. Raymond O. Faulkner, "The Bremner-Rhind Papyrus," JEA 23 (1937): 10; EliasJ. Bickerman, "El Prólogo del Libro Griego de Esther," JBL 63 (1944): 339-62,muestra que la tradición de un prólogo o introducción era preservado
cuidadosamente en Egipto; Francis L. Griffith, "The Teaching of Amenophis the Son of Kanakht, Papyrus B.M. 10474," JEA 12 (1926): 195.
2. Con la fórmula iw-f-pw concluye la historia de Sinuhé y las Máximas de las Sagas de Ptahotep y Kagemeni. Kurt Sethe, Aegyptische Lesestücke (Leipzig:Hinrich, 1924), 17, 42, 43, and Erläuterungen zu den Aegyptischen Lesestücken (Leipzig: Hinrich, 1927), 21, 58, 61. Con la frase " y así termino" concluye la Disertacion de Amenophis. Griffith, "The Teaching of Amenophis the Son of Kanakht, Papyrus B.M. 10474," 225.
Lehi en el Desierto y el Mundo de los Jareditas. Hugh B. Nibley. Pag 18
15 octubre 2010
El Dios Blanco En America
Esta entrada está traducida de http://jefflindsay.com/bme9.shtml.
traduccion Marco Royo
No todas las leyendas tienen alguna relación con el Libro de Mormón, pues algunas de ellas las tergiversaron los españoles para sus propios fines. Además, algunos amerindios pudieron usar las leyendas del Dios Blanco para impresionar a sus nuevos señores. Y por eso los críticos acusan: "¿Por qué no existe un retazo de evidencia que apoye al Libro de Mormón?". Se les respondería con la evidencia más importante de todas: la de una posible visita de Cristo a América, conservada en las leyendas de Mesoamérica, el área del Libro de Mormón.
Diane E. Wirth en "The Bearded, White God Is Everywhere - or Is He?", FARMS Review of Books, vol. 12, no. 1, 2000, pp. 9-22, escribe (citando las páginas 12-13):
Más recientemente, Diane Wirth hizo un detallado análisis de las posibles relaciones entre Quetzalcoatl y Jesucristo en su artículo "Quetzalcoatl, the Maya Maize God, and Jesus Christ" en Journal of Book of Mormon Studies, Vol. 11, No. 1, 2002, tambien disponible en formato PDF o en formato de texto.Aunque es cierto que la leyenda original tiene un "tamiz", el mito del "regreso" puede derivar de una creencia original y genuina entre los indígenas. Uno de sus principales partidarios es David Carrasco de la Universidad Princeton. Carrasco escribe, "Existen referencias en las fuentes de primera mano acerca del esperado regreso de Quetzalcoatl.... Estas referencias sugieren con fuerza que la creencia en el regreso de Quetzalcoatl era una actitud precolombina y no, como algunos han insinuado, inventada por los españoles." [David Carrasco, Quetzalcoatl and the Irony of Empire: Myths and Prophecies in the Aztec Tradition (Chicago: University of Chicago Press, 1982), 192. Véase la página 192 y siguientes para los argumentos y fuentes de Carrasco.] Ahora bien, existe diferencia alguna si los relatos se refieren al regreso del dios Quetzalcoatl o a Ce Acati Topiltzin Quetzalcoatl - el gran héroe cultural? Indirectamente, no. Para la comunidad mesoamericana el pasado, el presente, y el futuro se entretejían. Los rituales a menudo se dramatizaban con el propósito expreso de incluir hechos que ocurrieron en el pasado. Buen ejemplo de esta mentalidad se registra en los Anales de Cuauhtitlan, que se escribieron originalmente en lengua nativa y se registraron en la historia pre-Cortesiana del Valle de México. [Véase John Bierhorst, trans., History and Mythology of the Aztecs: The Codex Chimalpopoca (Tucson: University of Arizona Press, 1992). 10. See ibid., p. 36.] Los Anales cuentan la biografía del héroe cultural Topiltzin Quetzalcoatl quien, según este relato, vivió entre los años 817-95. A su muerte Topiltzin Quetzalcoatl milagrosamente se convirtió en una estrella, el Señor del Amanecer - se convirtió en lo que llamamos el planeta Venus. Fue en ese tiempo que descendió al mundo de los muertos. [ibid., p. 36] No es sino la repetición de lo que se dijo que su dios Quetzalcoatl había hecho; por eso los cuentacuentos pudieron transmitir los hechos del pasado al presente. Se muestra a la deidad Quetzalcoatl claramente en los códices como el planeta Venus y como el dios que descendió al reino de los muertos. Es cierto que no se puede saber con total certeza si el relato del regreso de Topiltzin Quetzalcoatl también se refiera a la deidad Quetzalcoatl, pero existe una alta probabilidad de que así lo sea.
El tratamiento más popular de la interpretación salvadora es la de Laurette Séjourné, Burning in Water: Thought and Religion in Ancient Mexico (Berkeley: Shambhala, 1976) quien contempla a Quetzalcoatl como dios en el culto de la resurrección que es mayormente visible en Teotihuacan. Michel Graulich insiste que elementos del mito mexicano que se han considerado frutos de la influencia española cristiana, representan creencias precolombinas (véase su artículo "Afterlife in Ancient Mexican Thought," en Circumpacifica, Band I: Mittel- und Südamerika, Festschrift für Thomas S. Bartel, ed. Bruno Ilius and Matthias Laubscher [Frankfurt, Peter Lang, 1990], 165-88). Mantiene que las fuentes, cuando se leen correctamente, hablan de una pareja que vivía en el paraíso del que fueron expulsados a causa de transgresión. Fueron rescatados de su estado atroz por el autosacrificio del dios Quetzalcoatl, o el de él o su gemelo, y esto les permite escapar del inframundo y les provee de una comprensión por el cual los hombres y mujeres que emulan sus cualidades, pueden alcanzar el paraíso perdido.
Aunque el origen de Quetzalcoatl se empaña en la oscuridad, las leyendas, los pocos documentos precolombinos existentes en la actualidad, y los primeros documentos después de la conquista contienen abundancia de material de este antiguo y reverenciado dios. Estos relatos son contradictorios y muy ampliamente en los atributos del dios y de cómo se le adoraba debido indudablemente a un milenio de digresiones del concepto original del fin del Libro de Mormón hasta el momento de la conquista. Sin embargo, a pesar de todo este laberinto, descubrimos que los mesoamericanos investían consistentemente a Quetzalcoatl con muchos atributos de Cristo, algunos de los cuales se listan a continuación:
--Quetzalcoatl era el creador de la vida. [1]
--Quetzalcoatl enseñó la virtud. [2]
--Quetzalcoatl era el mayor Señor de todos. [3]
--Quetzalcoatl tenía "larga barba y los rasgos de un hombre blanco." [4]
--Los mesoamericanos creían que Quetzalcoatl regresaría. [5] Referencias citadsa por Hunt:
1. Roberta H. Markman and Peter Markman, The Flayed God: The Mesoamerican Mythological Tradition (San Francisco: Harper, 1992), 32;véase también Delia Goetz and Sylvanus G. Morley, trans., Popol Vuh (Norman, OK: University of Oklahoma Press, 1975), p. 83.
2. Charles Gallenkamp, The Riddle and Rediscovery of a Lost Civilization: Maya, 3d ed. (New York: Penguin, 1987), p. 166.
3. David Carrasco, Quetzalcoatl and the Irony of Empire (Chicago: University of Chicago Press, 1992), p. 43.
4. T. A. Willard, Kukulcan: The Bearded Conqueror (Los Angeles: Murray and Gee, 1941), p. 159.
5. Bernal Diaz, The Conquest of New Spain, trans. J. M. Cohen (London: Penguin, 1963); véase también Carrasco, Quetzalcoatl and the Irony of Empire, p. 48; y Brian M. Fagan, Kingdoms of Gold: Kingdoms of Jade (New York: Thames and Hudson, 1991), p. 37; y Adrian Recinos y Delia Goetz, The Annals of the Cakchizuels (Norman, OK: University of Oklahoma, 1953), p. 40.
Este uso del término volador en relación con la serpiente de bronce de Moisés se apoya indirectamente por numerosas obras de eruditos modernos. Por ejemplo, Karen Joines observa en su exhaustivo estudio sobre la materia que a la palabra hebrea para serpiente utilizado en Números "se le puede atribuir alas." [6] . . . Henry también sugiere que las serpientes "volaban hasta sus caras y los empozoñaban." [7] Además, existen relatos aislados de serpientes aladas en esta área del desierto. Joines cita a Heródoto al creer que "este desierto era el refugio para las serpientes voladoras." [8] Bush, aunque no da crédito al concepto, está de acuerdo en que "la idea popular por alguna razón inviste a estas serpientes con alas . . . [y] se supone que se le dio el epíteto volador de su poder de saltar a una distancia al ir de árbol en árbol." [9] Acaso el análisis de Auerbach sea la más significativa: la serpiente "no sólo se la colocaba sobrer el polo; se le designaría suficientemente por makkel o sencillamente 'es. Más bien, se relacionó con el 'mástil.' " [10] De esta manera, la serpiente aparecería como una bandera como si estuviera volando. [11] Si de hecho Moisés hubiera extendido su serpiente de bronce y colocado perpendicular a su polo, cumpliría plenamente con la descripción "serpiente ardiente voladora".
De este modo el uso que Nefi hace del término volador (y muy probablemente su uso por otros líderes del Libro de Mormón) se habría trasladado a las creencias religiosas tardías de los mesoamericanos, puesto que se hallan en Mesoamérica aplicaciones del término volador relacionado con las representaciones de su dios como serpiente. Por ejemplo, Carrasco se refiere a la fuente mixteca que contiene relatos en el que refiere a Quetzalcoatl como el nombre calendárico "9 Ehecatl" o "serpiente voladora." [12] Nicholson informa que los otomíes (coetáneos de los Aztecas, siendo el idioma otomí el segundo en importancia después del Nahuatl), en una de sus ceremonias en honor de Quetzalcoatl, le atribuye la palabra antazhoni, que significa "Gran Volador," a Quetzalcoatl. [13]
Referencias citadas por Hunt:
6. Karen R. Joines, Serpent Symbolism in the Old Testament (Haddonfield, NJ: Haddonfield House, 1974), p. 8. Sturdy también indica que la palabra se traducía a menudo com "serpientes voladoras"; John Sturdy, Numbers (Cambridge, England: Cambridge University, 1976), p. 148.
7. Matthew Henry, An Exposition of the Old and New Testament, 4 vols. (New York: Carter & Bros., 1853), 1:543.
8. Joines, Serpent Symbolism in the Old Testament, 44.
9. George Bush, Notes, Critical and Practical, on the Book of Numbers (Oxford: Oxford University, 1868), p. 313.
10. Elias Auerbach, Moses, traducción de Robert Barchay e Israel Lehman (Detroit: Wayne State University, 1975), p. 137. Bush, Notes, Critical and Practical, on the Book of Numbers, p. 316, también llega a la misma conclusióna. Afirma que "significa apropiadamente el asta de bandera."
11. Consistente con este concepto eran las palabras del profeta maya Chilam Balam de Mani: "El dios resucitado de madera volverá....Nuestro señor viene, Itza! Viene nuestro hermanos mayor, oh hombres de Tantun. Recibid a vuestros invitados, a los hombres barbados, a los hombres del este, los portadores de la señal de Dios, Señor"; Ralph L. Roys, The Book of the Chilam Balam of Chumayel (Norman: University of Oklahoma Press, 1967), p. 167-68.
12. Carrasco, Quetzalcoatl and the Irony of Empire, 28; alsotambién, Sylvanus G. Morley y George W. Brainerd, The Ancient Maya, 4th ed. (Stanford: Stanford University, 1983), p. 470, sugieren que los dos nombres pueden designar al mismo Dios.
13. Henry B. Nicholson, "Religion in Pre-Hispanic Central Mexico," en Gordon F. Ekholm e Ignacio Bernal, eds., Handbook of Middle American Indians, 15 vols. (Austin: University of Texas Press, 1964-76), 10:tabla 4, ejemplo 4.
Algunos críticos se han reido a carcajadas sobre las "serpientes ardientes voladoras" citadas en el Libro de Mormón. "¿Se supone creer que Dios creó algunas criaturas volantes semejantes a dragones con aliento de fuego? ¿Cómo alguien en su sano juicio puede aceptar tal cuento?" Una pregunta más razonable, raramente contestada por los críticos, es "¿Qué podría significar el texto realemente?" Se ha especulado que las serpientes arbolícolas pudieran ser vistas y descritas como serpientes voladoras y esa idea se tornó más interesante cuando se aprende de que existen serpientes arbolícolas voladoras en Asia. Aunque ciertamente no sean las mismas que las descritas en el Éxodo, su existencia demuestra las denominadas "serpientes voladoras" son posibles. Se puede encontrar información básica sobre estas criaturas con fotos de las serpientes en vuelo en:
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Si José Smith se hubiera inventado el Libro de Mormón, Había estado loco de sacar la idea de que las serpientes que afligieron a los israelitas eran serpientes "voladoras", pero este añadido en el texto del Libro de Mormón lo apoyan varias fuentes antiguas, proveyendo evidencia adicional de que el Libro de Mormón es un texto auténtico, y también muestra una fuente factible para el uso generalizado de las serpientes emplumadas (o voladoras) como símbolo del gran Dios, como la serpiente sobre el asta que Moisés hizo como símbolo del poder sanador y de la Expiación de Cristo.
Los sacerdotes españoles trajeron consigo estatuas de un dios blanco barbado en un ejemplar de madera del símbolo de los cuatro vientos. Decían los totonacas que este dios se había sacrificado para que no se necesitara hacer más sacrificios humanos y que lo aceptarían como su dios en lugar de los demás. Debido a que Quetzalcoatl, representado como blanco y barbado, había profetizado su regreso en el año en que llegó Cortés, mi suposición es que los totonacas identificaron la imagen del Cristo blanco y barbado como Quetzalcoatl. Quizá no haya manera de probar o desaprobar esta hipótesis, pero existe la evidencia circunstancial. El modelo de los Voladores de Huehuetla es San Salvador, el Cristo resucitado -- manifestación lógica del regreso de Quetzalcoatl. Y puesto que Cortés y sus hombres afirmaron ser los seguidores de Quetzalcoatl, tendría sentido que los Voladores se vistieran a la europea. Análogamente, el Árbol Floreciente se podría identificar fácilmente con el Árbol de la Vida, el árbol de las Cuatro Direcciones al cual el segundo Quetzalcoatl sería clavado. Esta explicación parecer relacionarse con las transformaciones simbólicas en el ritual de los Voladores. Finalmente, y acaso lo más extraño de todo, Cristo fue de hecho la respuesta mitológica perfecta al problema mesoamericano: el dios que se sacrificaba para terminar con todos los sacrificios.
Además de explicar el ritual Volador ritual, para mí esta interpretación me creó por primera vez una sensación fuera de la, por otro lado desconcertante idea central de la teología cristiana: que Cristo se ofreció a si mismo como sacrificio para expiar los pecados de la humanidad. Pero también suscita nuevas preguntas que estoy tratando de contestar. ¿Cómo podría una teología nacida en Oriente "resolver" un problema mítico en el otro hemisferio del mundo? Descartando la fantasía mormona de una tribu perdida, seguramente la respuesta debe residir en una concepción foránea del papel del sacrificio humano en el desarrollo de las sociedades humanas. ¿Por qué fue el sacrificio humano tan extendido y por qué parece suceder en sociedades agrícolas antiguas?
12 octubre 2010
Las Cimitarras del Libro de Mormón

Ejemplo de uno de los muchos modelos de espadas curvas denominadas "Cimitarras"
(Otro extracto del libro aún inédito “Testimonios Adicionales de la Veracidad del Libro de Mormón – Insertos en el Propio Libro” que escribe Rafael Diogo Jara).
En Mosíah 9:16 dice: “Y aconteció que los armé con arcos y con flechas, con espadas y con cimitarras, con mazas y con hondas, y con cuanto género de armas pudimos inventar…”



